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El jueves 2 de junio, en "La casa del libro", se presentó el nuevo libro de D. Pablo Moreno, profesor de Ciclos Formativos, titulado Lauda, tal como habíamos anunciado en este portal días antes.
Intervinieron el director de la fundación ECOEM, patrocinadora del Premio, Pablo Moreno, y Juan Peña, quien obtuvo un accésit del premio con su libro Dura seda.
Fue un acto muy original, ante un público tan numeroso que no todos pudieron acceder a la sala de la librería en la que tuvo lugar. Asistieron muchos profesores de Altair, alumnos y antiguos alumnos de D. Pablo.
Cada autor premiado presentó el libro del otro. Juan Peña destacó los valores literarios de Lauda, y glosó sus temas y la perfección formal de los poemas de D. Pablo Moreno. Fue muy interesante la exposición que hizo de la trayectoria del autor, desde su primer libro, editado en la colección "Cuadernos de poesía Númenor" cuando aún era estudiante de Derecho. Definió su poética como una actitud de "búsqueda y espera" de lo maravilloso y sorprendente que se esconde en lo más cotidiano: los paisajes, episodios y recuerdos familiares, lecturas...
Dentro de pocas semanas el propio Juan Peña publicará la reseña literaria de Lauda en la prestigiosa revista literaria "Clarín".
Reproducimos uno de los poemas de Lauda (libro, por cierto, que el autor dedica al también profesor de Altair, D. Fidel Villegas).
POEMA PARA BUSCAR UN NOMBRE A MI PRIMERA HIJA
El invierno termina y noto en un temblor
inadvertido de la tarde -olores, sombras, polvo-
que los vivos parecen que murieron entonces
y a su mármol, los muertos, nos dejan sus coronas.
Esto es la poesía:
mirar el otro lado
de las cosas. Por eso quería yo escribirte,
buscar tras la intuición, la forma de nombrarte
para decir, exacta, tu vida que comienza.
Mientras, del otro lado, ya aprendiste la mía.
Qué viva me pareces y yo qué moribundo:
tú velas por nosotros en cada giro tuyo,
y yo con mi torpeza no sé cómo llamarte.
¿Quién de los dos consuela a quién desde tan pronto?
El invierno termina y noto tu temblor.
Cuánta ventaja llevas, hija mía,
ya aprendo de ti.
¿Soy lo que esperas? |