Con la ilusión de siempre y la mirada puesta en un nuevo año académico, el profesorado de Altair ha retomado su actividad tras el paréntesis estival. Desde el lunes 1 de septiembre, los docentes de todas las etapas educativas participan en un plan de formación y coordinación que marca el inicio del curso.
Como es tradición, el colegio ha organizado reuniones por cursos y departamentos, así como talleres y sesiones formativas que permiten a los profesores prepararse a fondo para los retos del nuevo curso.
Formación docente: comunicación y trabajo en equipo
Uno de los momentos más destacados ha sido el ciclo de sesiones “Teachers’ Day”, impartido por Eduardo Gratacós, experto en comunicación. A través de dinámicas grupales, casos prácticos y secuencias de películas, los profesores reflexionaron sobre la importancia de la comunicación, la escucha activa y las habilidades sociales, tanto en la relación con alumnos como con las familias.
Las jornadas también sirvieron para profundizar en el valor del trabajo en equipo y la consecución de objetivos comunes, esenciales en la vida académica y en el proyecto educativo de Altair.
Una jornada de convivencia en El Pinsapar
También, el pasado viernes 7 de septiembre, los profesores de Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional participaron en la ya tradicional convivencia en El Pinsapar, un enclave privilegiado del Parque Natural Sierra de Grazalema.
La jornada comenzó con la celebración de la Santa Misa y continuó con actividades deportivas, momentos de ocio y pequeñas rutas de senderismo. No faltaron la piscina, la paella preparada por un grupo de docentes y una animada tertulia musical, en la que sonaron clásicos, sevillanas y rumbas.
De manera paralela, las profesoras disfrutaron de una jornada de convivencia en la casa “Los Álamos”, fortaleciendo también los lazos de compañerismo en un ambiente distendido.
Un arranque con energía e ilusión
Estas iniciativas de formación y convivencia, que se repiten cada año, reflejan el compromiso de Altair por cuidar a su equipo docente y fomentar un ambiente de colaboración y crecimiento personal. Un inicio de curso que confirma que, en Altair, los nuevos retos se afrontan con entusiasmo, preparación y espíritu de equipo.

