El ganador del concurso de Redacción de Navidad de Educación Primaria de Altair ha sido en esta edición Víctor Manuel García Delgado, alumno de 6ºB, con su redacción titulada “El Milagro de la unión navideña”.
Publicamos a continuación el texto ganador:
El Milagro de la unión navideña
Víctor Manuel García Delgado – 6ºB
Érase una vez, el veinticuatro de diciembre de 1914, estaban el ejército inglés y el ejército alemán batallando en Alemania.
El comandante inglés Robinsson estaba guiando a sus tropas:
—¡Soldados! ¡Disparen contra el enemigo! —gritó el comandante Robinsson al ver que los alemanes avanzaban rápidamente.
—¡Lo intentamos, señor, pero son muchísimos! —dijo uno de sus tropas.
Entonces, de repente, un soldado alemán gritó:
—¡Granada!
Todo el ejército alemán huyó cuando escucharon eso.
El comandante había tirado una granada; tristemente, habían fallecido muchos en esa batalla.
Ya era tarde, ambos ejércitos estaban agotados y tenían que arriesgar sus vidas por culpa de gobiernos corruptos. Mientras tanto, en el ejército alemán, el comandante Zukenbërk estaba enfadado al haber perdido esa batalla:
—¡Ash! ¡Esos piratas ingleses! —dijo muy enfadado.
—Señor, hemos hecho de todo, estamos agotados —dijo una tropa alemana.
Los días pasaron con sucias batallas sangrientas, hasta que llegó el veinticinco de diciembre:
—Ya estoy cansado —dijo un soldado inglés llamado Wilson.
Él salió rápido de su base para huir de la guerra. Estaba triste de no poder ver a su familia en Navidades. Pero, de repente, chocó con alguien.
—¡Ay! —dijeron los dos, doloridos. Y cuando se miraron, no lo podían creer. Eran soldados de bandos contrarios.
—¡No dispares! —gritó el soldado alemán—. Yo solo quería celebrar Navidad al menos con alguien. Por eso salí corriendo de mi base.
—¿Quieres que celebremos todos juntos? ¿Ambos bandos? —preguntó Wilson.
Ambos preguntaron a sus equipos, y aceptaron. Hasta el comandante Zukenbërk, que era bastante arrogante.
Era sorprendente, un hecho histórico. Ambos bandos se unieron para comer, cantar villancicos, celebrar el nacimiento del Señor y pasar el tiempo todos juntos.
Eso de verdad fue un milagro.

